Albert Camus-María Casares (la vida sexual V)

     Esa noche no durmió. No pudo hacerlo. Tuvo que salir de la cama y buscar aire en el balcón. Respirar profundamente oxígeno, abrir la boca hasta que casi le dolió la mandíbula, estirar los brazos bajo la luna. Tuvo que hacerlo. Incluso ahogó varias veces un sollozo que no se podía permitir. Sabía…