Novelas que tal vez nunca serán (I)-Madrastras

           Está anocheciendo y el cielo se tiñe de un rojo oscuro, sanguinolento. Oigo la respiración jadeante del hombre que lleva cargado en sus espaldas a la mujer. Descienden una ligera pendiente hacia el barranco. La luz del crepúsculo es sombría, rojiza y enturbiada. Ella se agarra con los brazos al…